
En el caso de México, los cables revelan la desconfianza creciente, tanto del gobierno norteamericano como del mexicano en el ejercito, y en general en la comunicacion y eficiencia conjunta de las fuerzas de seguridad, a excepción de la Marina, institución que emerge como el nuevo caballo de batalla de Calderón en la lucha emprendida contra el narco.
Quien sabe si EUA logrará su propósito de sacar de la jugada a Wikileaks y encerrar a Assange; pero aún después de eso, estpy seguro de que no faltará quien utilizando su estrategia continúe con la labor de difundir la verdad detras de las grandes misiones bélicas, políticas y económicas consiguiendo con eso que quienes se encuentren a la cabeza de ellas, al menos por autopreservación, decidan obrar de una manera más honesta.
Por lo pronto, Wikileaks amenaza con volver y revelar información, ahora, sobre algunos grandes bancos estadounidenses. No es de extrañar la prisa con que se mueven los hilos de EUA a través de Interpol para dar con el tácito "enemigo público numero 1" del gobierno norteamericano. ¿Y Bin Laden? No hay prisa.
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