Más allá del prestigio que pueda traernos como país el tomar parte en la carrera espacial, existe una gran cantidad de beneficios económicos, sociales, académicos y tecnológicos que la creación de una agencia espacial mexicana puede llevar a practicamente todos los sectores de la población mexicana.
Entre los argumentos tecnológicos se encuentra el hecho que durante el desarrollo de instrumentos espaciales, se crean tecnologías que más tarde pueden tener aplicaciones terrestres al ser adaptadas a áreas que van desde la cocina al atletismo. Los alimentos desecados y precocinados, la ropa que permanece seca e incluso las gafas de esquí antiniebla , motores para cohetes, helicópteros, aviones, son algunos ejemplos. Además, existen otras tecnologías que, si bien no tienen orígen en la carrera espacial, sí han recibido un empuje importante al intentar ser aplicadas en el espacio, volviendo a ser aplicadas después en tierra pero ya con tecnología mejorada, como lo son las luces ahorradoras, frigoríficos, celdas solares, instrumentos de optoelectrónica, robótica o sensores.
Existe también un beneficio importante para la sociedad a partir de la información que es posible obtener mediante satélites, así como el apoyo que estos brindan a las telecomunicaciones.
En el área de protección civil, la información recopilada por satélites sobre huracanes, desplazamientos de tierra o agua por terremotos y/o tsunamis, erupciones volcánicas o tormentas, derrames petroleros, incendios, o explosiones nucleares (todos estos desastres a los que se podría enfrentar México, permite a las autoridades desarrollar mejores planes de prevención y actuación durante y después del desastre. Como ejemplos, el derrame de petróleo en el Golfo de México después del accidente en la plataforma Deepwater Horizon o la explosión de la planta nuclear en Fujishima, donde la información recopilada por satélites se volvió fundamental para poder analizar con rapidez y precición la extensión de los daños provocados, sobre todo en el segundo caso donde enviar personal humano a la planta dañada resultaba muy peligroso debido a los niveles de radioactividad. En otro caso, el terremoto de Haití, las tomas satelitales fueron muy importantes a la hora de evaluar los daños, organizar misiones de rescate y reconstrucción de carreteras. Incluso en el derrumbe reciente de una mina en Chile los psicologos y médicos de la NASA tuvieron una participación importante a fin de proteger la salud física y mental de los mineros atrapados.
Desde el punto de vista ecológico, las tomas satelitales permiten observar la extensión de daños causados por deforestación a las selvas y bosques debida a tala, sequía, plagas o incendios.
Es posible también gracias a los sistemas satelitales desarrollar programas a distancia que permitan reducir la brecha educativa entre comunidades rurales y urbanas, así como facilitar las tareas de gobierno en lugares remotos y permitir el acceso a los pobladores a telefonía satelital donde la lineas terrestres no hubiesen llegado aún.
Las tomas satelitales permiten además analizar de la extensión y características de cultivos, así como la disponibilidad de agua (o falta de esta), tanto para riego como para consumo animal y humano. Se han hecho también descubrimientos arqueológicos utilizando fotografía satelital.
Existen tambien importantes avances en medicina que permiten que un cirujano realice una operación a distancia, utilizando robots operados vía satélite, lo que ayuda a incrementar los tiempos de acceso a las cirujías, evitando además los traslados que en muchos casos pueden poner en riesgo la vida del paciente.
Los sistemas de posicionamiento global (el GPS estadounidense, Galileo de la Unión Europea, GLONASS de Rusia o el Beidou Chino) ayudan no solo a no perderse en una ciudad, sino a recuperar vehículos y cargamentos robados, así como tener un mejor control de rutas aereas, marinas o terrestres de transporte de pasajeros o mercancías.
La investigación espacial genera un movimiento importante de recursos humanos en el mundo, no solo de académicos, investigadores y estudiantes de las áreas de ingeniería o ciencias, sino también de profesionales en Derecho, Administración, Turismo, Recursos humanos, Medicina o Psicología.
No es necesario comenzar luego luego a trabajar en cohetes interplanetarios para incorporarse de lleno en la carrera espacial. Se puede trabajar en plataformas de lanzamiento desde donde despeguen naves extranjeras, desarrollar satélites e instalaciones terrestres para operarlos y fomentar la creación de empresas nacionales que desarrollen instrumentación.
En estados Unidos, se estima que alrededor del 17% de los profesionistas que laboran en la carrera espacial se jubilarán en los próximos 5 años, dejando sus vacantes disponibles para nuevos elementos. Si México no echa a andar pronto una agencia espacial aqui, es muy probable que nuestros científicos e ingenieros decidan migrar al norte a aprovechar las oportunidades que allá se generen, perpetuando nuestro añejo problema de la fuga de cerebros.
(Texto a partir de una conferencia impartida por el Dr. Roberto Conte Galván, del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones del CICESE, el pasado miercoles 18 de mayo en el CNyN de la UNAM, Ensenada., B.C. Contacto: conte@cicese.mx)
martes, 24 de mayo de 2011
¿Para qué sirve una agencia espacial?
Etiquetas:
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