En un grupo se preguntaba sobre si se estaba de acuerdo con la portada de TIME con Peña Nieto y la leyenda "Salvando a México", y porqué.
En lo personal no pienso que Peña esté salvando al país, ni nada cercano a eso.
De entrada, eso de Salvar a México sólo se podría decir por dos cosas: conseguir disminuir los problemas del país, o comenzar con las acciones que lo permitan, que sería el caso para quien apenas lleva un año. Y no creo que eso se esté cumpliendo. En materia de procuración de justicia y combate a la corrupción, fuera de lo de Elba Esther ya no ha habido cosas importantes, ningún plan para reducir efectivamente el número de armas que entran al país, el tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito de funcionarios federales, investigación de políticos bajo sospecha de actuar a favor del crimen organizado, ataque al lavado de dinero etc.
Más bien parece que intentan hacer como que no pasa nada, que no se atacan periodistas desde el gobierno, que las fuerzas de seguridad no hacen levantones, no alteran escenas del crimen, no presentan culpables inventados; que no se entregan concesiones y contratos por amiguismo, que no hay funcionarios dando permisos o entregando presupuesto para negocios del narco, que por los puertos marinos y terrestres nunca pasa droga, excepto bolsitas que de repente trae (o le siembran a) algún pasajero. ¿Toneladas de cocaina o cargamentos de pseudoefedrina? Eso nunca pasa. ¿Que Deschamps se está haciendo millonario? Es que trabaja muy duro.
En la parte económica y fiscal, no hay una política real de austeridad o reestructuración que evite desperdicio. En lugar de ello van por cobrar más impuestos a clase media, dejando que las empresas millonarias sigan jineteando los miles de millones que deberían haber entregando a la Federación hace mucho. Los programas sociales siguen siendo paliativos, mezclados con campañas disfrazadas de publicidad. No se han aumentado significativamente los montos de becas Pronabes, no hay programas fuertes que involucren la capacitación y creación en las regiones con carencia de alimentos de unidades de producción donde se apliquen las tecnologías que en universidades públicas se desarrollan ni hay tampoco una visión de ampliar los presupuestos al sector salud para abasto de medicamentos e infraestructura incorporando, una vez más, los avances que se van obteniendo en los centros de investigación públicos. ¿Para que, si Nestlé ya me vende el "lunch" y el Teletón me rehabilita suficientes personas para la foto con Lucero?
Hasta donde sé no se ha echado para atrás lo del avión de lujo del Preciso, ni lo de los GT400. No se están planeando parques tecnológicos con inversiones significativas, digamos del orden de los mil millones de pesos (que ya se ha visto que en la administración federal se pueden gastar perfectamente en cualquier "puntada").
No hay reforma educativa real, es más bien reforma laboral. Reforma educativa efectiva sería cambiar los planes de estudio, integrarlos todos, desde preescolar hasta bachillerato (los que competen a la SEP) con una visión única que involucre no solo capacitación para el trabajo sino para la reflexión y la creación artística, la ciudadanía responsable, introduciendo los cambios de manera gradual y no de golpe, de manera que quien estudia 4to de primaria con un modelo no empiece desde cero en 5to con otro.
En cuanto a la entrada de inversión privada, se busca que los que ya son millonarios puedan hacer más millones. No hay un plan concreto de creación de incubadoras de empresas para que cualquier ciudadano o grupo de éstos pueda entrarle al negocio petrolero y de energía.
En telecomunicaciones pasa lo mismo: disque se abre el sector pero para que le entren más millonarios. En las noticias se entera uno de los pleitos entre Slim y Azcárraga, las batallas entre Telmex y Dish contra Televisa, TV Azteca y YOO, con la Cofetel como el chinito, 'nomás milando'.
No todo lo malo es culpa del gobierno, claro. El "pueblo bueno" tiene mucha de la culpa de los problemas actuales, pero al menos la parte que sí le toca al Gobierno Federal (que es a lo que se alude con lo de Salvando a México) no se está llevando a cabo como uno esperaría para cambiar radicalmente la situación actual en salud, seguridad, educación y trabajo.
El artículo en cuestión de TIME se puede encontrar aqui.
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sábado, 15 de febrero de 2014
Salvando a México
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martes, 13 de agosto de 2013
Reforma Energética (propuesta de Peña)
Recién terminé de leer el texto de propuesta de Reforma energética del Presidente Peña Nieto. Pueden leerla aquí.
Si bien yo no estoy en contra de la inversión privada en energía, creo que los argumentos del Presidente no son los mejores. un resúmen, según mi perspectiva:
PEMEX
Primero dice que el gas y crudo de lutitas es una empresa tan compleja y arriesgada que es casi de locos entrarle al asunto... luego dice que los petroleros gringos le están entrando durísimo (ah que gringos tan ingenuos).
Luego, que la ley de 1983 no es moderna, asi que tenemos que volver a la de 1938. Lógico.
¿Que porque hay que cambiar? Es que México no tiene lana para avanzar. Por eso necesitamos a los inversionistas privados.
Que se va a quitar la petroquímica básica de la labor estratégica del Estado. Lo que el Presidente quiso decir es que si pensaban que se invertía poco en investigación pues ahora va a ser menos. Y como en México el capital privado tampoco investiga mucho pues adiós ciencia mexicana. Por el progreso, claro.
Se habla de que somos bien gachos y al pobre Pemex lo sangramos mucho, y que ya le van a dar chance de quedarse un guardadito para invertir. Que buena onda, pero, ¿tóns para qué queremos capital privado?
Pone un objetivo muy preciso, para que no digan que el Presidente es demagogo: lograr tazas de restitución de reservas probadas de petróleo y gas superiores al 100%. ¡A huevo! El petróleo ya será renovable por mandato constitucional.
CFE
La participación limitada del capital privado (nomás 36%) impide el desarrollo. Supongo que entonces hay que aumentar el porcentaje. La CFE no puede sola básicamente porque es chafa y pobre, o sea una empresa de Clase baja Mundial. Aqui también hay que modernizar, por eso se va a pasar de una ley como la de 1960 a una estilo 1939. Objetivo: energía eléctrica universal, barata, limpia y soberana.
El Estado quedará más como distribuidor que como generador. Conservará las propiedades actuales de la CFE, pero me suena a que ya no va a invertir en desarrollo.
Además, aunque menciona que el Estado mantendrá la exclusividad de explotación de minerales radioactivos, no se mencionan en la parte de energía eléctrica. No son los más limpios, pero sí son mejores que los fósiles, y con las nuevas tecnologías (o sea, las modernas) es posible aprovechar mejor los minerales, que por otro lado no tienen que estar tan enriquecidos, lo que disminuye el riesgo ambiental.
Finalmente, el texto parece olvidar problemas como la corrupción del sindicato petrolero y las narco-ordeñas de oleoductos.
Hasta aquí mis impresiones. ¿Ustedes como la ven?
Si quieren leer las propuestas del PAN y PRD chequen aquí y aquí.
PEMEX
Primero dice que el gas y crudo de lutitas es una empresa tan compleja y arriesgada que es casi de locos entrarle al asunto... luego dice que los petroleros gringos le están entrando durísimo (ah que gringos tan ingenuos).
Luego, que la ley de 1983 no es moderna, asi que tenemos que volver a la de 1938. Lógico.
¿Que porque hay que cambiar? Es que México no tiene lana para avanzar. Por eso necesitamos a los inversionistas privados.
Que se va a quitar la petroquímica básica de la labor estratégica del Estado. Lo que el Presidente quiso decir es que si pensaban que se invertía poco en investigación pues ahora va a ser menos. Y como en México el capital privado tampoco investiga mucho pues adiós ciencia mexicana. Por el progreso, claro.
Se habla de que somos bien gachos y al pobre Pemex lo sangramos mucho, y que ya le van a dar chance de quedarse un guardadito para invertir. Que buena onda, pero, ¿tóns para qué queremos capital privado?
Pone un objetivo muy preciso, para que no digan que el Presidente es demagogo: lograr tazas de restitución de reservas probadas de petróleo y gas superiores al 100%. ¡A huevo! El petróleo ya será renovable por mandato constitucional.
CFE
La participación limitada del capital privado (nomás 36%) impide el desarrollo. Supongo que entonces hay que aumentar el porcentaje. La CFE no puede sola básicamente porque es chafa y pobre, o sea una empresa de Clase baja Mundial. Aqui también hay que modernizar, por eso se va a pasar de una ley como la de 1960 a una estilo 1939. Objetivo: energía eléctrica universal, barata, limpia y soberana.
El Estado quedará más como distribuidor que como generador. Conservará las propiedades actuales de la CFE, pero me suena a que ya no va a invertir en desarrollo.
Además, aunque menciona que el Estado mantendrá la exclusividad de explotación de minerales radioactivos, no se mencionan en la parte de energía eléctrica. No son los más limpios, pero sí son mejores que los fósiles, y con las nuevas tecnologías (o sea, las modernas) es posible aprovechar mejor los minerales, que por otro lado no tienen que estar tan enriquecidos, lo que disminuye el riesgo ambiental.
Finalmente, el texto parece olvidar problemas como la corrupción del sindicato petrolero y las narco-ordeñas de oleoductos.
Hasta aquí mis impresiones. ¿Ustedes como la ven?
Si quieren leer las propuestas del PAN y PRD chequen aquí y aquí.
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sábado, 7 de julio de 2012
Depresión postparto
Me declaro victima de la más reciente epidemia que ha afectado a México: Depresión postparto. Depresión surgida a poco de haber traido al mundo a un nuevo Presidente. Todavía no camina, ni aprende a hablar, ni a no cagarse (o no cagarla).
La labor de parto fué harto complicada, pues se trataba de cuatrillizos, dos de los cuales se malograron, uno está moribundo, y el que parece sobrevivirá para gobernar al País viene con defectos de nacimiento.
La madre patria aún no sale de terapia intensiva, y más allá del malestar físico provocado por el alumbramiento, muestra ya signos de grave depresión.
El candidato que parecía menos apto, de administración cuestionada y rodeado de correligionarios todavía más cuestionados, el cobijado por Televisa y apapachado por encuestas, es el que hasta donde van los números resultó ganador de la elección del pasado 1 de julio.
La izquierda y sus simpatizantes exigen un recuento total de votos, como hace 6 años. Exigen nulidad. Condenan la imposición. Los medios tanto nacionales como internacionales dan cuenta de las filas de electores en supermercados cambiando lo que se presume son monederos electrónicos entregados a cambio de su voto. Se habla de boletas duplicadas, "carrusel", "halconcitos" en las mamparas. Se organizan marchas y se llama a la resistencia civil desde antes de comenzar siquiera los cómputos distritales. No se sabe aún hasta donde llegará la izquierda en su impugnación, si consiga anular la candidatura de Peña o la elección toda, o si al final se ratifique.
Lo que si es que, será por una lanita, una parrilla o porque está muy guapo, lo cierto es que alrededor de 18 millones de ciudadanos (del pueblo bueno) decidieron sufragar a favor del PRI. Ellos son por tanto co-responsables (¿complices?) de la victoria del PRI. Sin embargo, no veo a los que enardecidos se oponen a Peña y los operadores que presuntamente compraron votos para él apuntar sus baterías también a los que lo vendieron, y eso lo considero grave, pues hará pensar a quienes lo hicieron que entonces no hicieron nada malo, y por tanto no tendrán reparo en volverlo a hacer la próxima vez que se acerque un galán, un Dr. Simi o un Juanito con monedero electrónico o vales de despensa.
Me gustaría se conjurara el triunfo de Enrique Peña, pero aún tendríamos que lidiar con la alternativa de "izquierda", la que podría resultar beneficiada. Una izquierda separada en tribus; que nos impuso a un candidato (no hubo posibilidad de votar por Ebrard, por ejemplo). Un candidato reacio a promover reformas modernas como la ley de matrimonios gay, de adopción por parte de éstos o de aborto; uno que lejos de haber promovido depsués de 2006 reformas electorales que contemplaran el recuento explícito del total de votos, la segunda vuelta o penalties, se dedicó a andar en campaña legítima denunciando el "fraude" de 2006*. Un grupo de simpatizantes autoproclamados superiores a todos aquellos que no salen a la calle a marchar y a quienes consideran vendidos, conformistas o estúpidos. Los mismos simpatizantes que, después de salvar al mundo mientras los demás no hacian nada, llegan a su casa a encontrar cena lista, ropa limpia, electricidad e internet para difundir por las redes como mantienen al país avanzando. Simpatizantes que ven señales de fraude en todo lo que se mueva que no sea a favor de su caudillo candidato.
Lo que sigue, se consuma la victoria de Peña o no, es trabajar porque la ciudadanía sea más informada, activa, crítica. Y no se trata de ideas bonitas sacadas de un libro de superación personal. Hay mucho trabajo que hacer para que las personas que el domingo cambiaron su voto por espejitos no lo vuelvan a hacer dentro de 6 años. Asociarse no solo para marchar, sino para promover la lectura, las actividades culturales que mantengan al pueblo lejos de la televisión (y no eventos masivos en el zócalo con los mismos artistas pop de la telera), para discutir los asuntos públicos en un ambiente de tolerancia (es curioso como la mayor parte de los insultos vienen de los que "ya despertaron").
No soy conformista, ni agachado. Soy alguien que reconoce que la podredumbre no es sólo del PRI o del IFE, es del País. Si, es bueno vigilar la elección, denunciar, reclamar, pero debe hacerse sin fanatismos y dentro del marco legal. No se puede buscar trabajar al margen de las instituciones y agarrarla por la libre sintiendose poseedores de la verdad absoulta y tratando al resto como ciegos aborregados. Eso ya lo hizo AMLO hace 6 años y miren lo que resultó. ¿revolución armada? Esas las ganan los que están mejor armados y entrenados, y ahi el narco llevaría la delantera.
Espero por el bien del País que prosperen las denuncias, la impugnación, pero más todavía, espero que independientemente de lo que resulte no se olvide a los millones de ciudadanos que empujaron a Peña hasta donde está. Mañana podrían empujar a otro PRInosaurio.
*Y lo entrecomillo porque fraude, tomando por ejemplo la definición de Jose Woldenberg (modificar, alterar, maquillar, los votos que se depositan en las urnas) no se demostró. Hubo en todo caso inequidad durante la campaña, y si acaso el resultado de la elección puede considerarse "no conclusivo" y repetirse la elección, pero no es lo mismo que fraude. http://noticias.terra.com.mx/mexico/jose-woldenberg-por-que-es-imposible-un-fraude,9591ca3a47ae7310VgnVCM20000099cceb0aRCRD.html
El candidato que parecía menos apto, de administración cuestionada y rodeado de correligionarios todavía más cuestionados, el cobijado por Televisa y apapachado por encuestas, es el que hasta donde van los números resultó ganador de la elección del pasado 1 de julio.
La izquierda y sus simpatizantes exigen un recuento total de votos, como hace 6 años. Exigen nulidad. Condenan la imposición. Los medios tanto nacionales como internacionales dan cuenta de las filas de electores en supermercados cambiando lo que se presume son monederos electrónicos entregados a cambio de su voto. Se habla de boletas duplicadas, "carrusel", "halconcitos" en las mamparas. Se organizan marchas y se llama a la resistencia civil desde antes de comenzar siquiera los cómputos distritales. No se sabe aún hasta donde llegará la izquierda en su impugnación, si consiga anular la candidatura de Peña o la elección toda, o si al final se ratifique.
Lo que si es que, será por una lanita, una parrilla o porque está muy guapo, lo cierto es que alrededor de 18 millones de ciudadanos (del pueblo bueno) decidieron sufragar a favor del PRI. Ellos son por tanto co-responsables (¿complices?) de la victoria del PRI. Sin embargo, no veo a los que enardecidos se oponen a Peña y los operadores que presuntamente compraron votos para él apuntar sus baterías también a los que lo vendieron, y eso lo considero grave, pues hará pensar a quienes lo hicieron que entonces no hicieron nada malo, y por tanto no tendrán reparo en volverlo a hacer la próxima vez que se acerque un galán, un Dr. Simi o un Juanito con monedero electrónico o vales de despensa.
Me gustaría se conjurara el triunfo de Enrique Peña, pero aún tendríamos que lidiar con la alternativa de "izquierda", la que podría resultar beneficiada. Una izquierda separada en tribus; que nos impuso a un candidato (no hubo posibilidad de votar por Ebrard, por ejemplo). Un candidato reacio a promover reformas modernas como la ley de matrimonios gay, de adopción por parte de éstos o de aborto; uno que lejos de haber promovido depsués de 2006 reformas electorales que contemplaran el recuento explícito del total de votos, la segunda vuelta o penalties, se dedicó a andar en campaña legítima denunciando el "fraude" de 2006*. Un grupo de simpatizantes autoproclamados superiores a todos aquellos que no salen a la calle a marchar y a quienes consideran vendidos, conformistas o estúpidos. Los mismos simpatizantes que, después de salvar al mundo mientras los demás no hacian nada, llegan a su casa a encontrar cena lista, ropa limpia, electricidad e internet para difundir por las redes como mantienen al país avanzando. Simpatizantes que ven señales de fraude en todo lo que se mueva que no sea a favor de su caudillo candidato.
Lo que sigue, se consuma la victoria de Peña o no, es trabajar porque la ciudadanía sea más informada, activa, crítica. Y no se trata de ideas bonitas sacadas de un libro de superación personal. Hay mucho trabajo que hacer para que las personas que el domingo cambiaron su voto por espejitos no lo vuelvan a hacer dentro de 6 años. Asociarse no solo para marchar, sino para promover la lectura, las actividades culturales que mantengan al pueblo lejos de la televisión (y no eventos masivos en el zócalo con los mismos artistas pop de la telera), para discutir los asuntos públicos en un ambiente de tolerancia (es curioso como la mayor parte de los insultos vienen de los que "ya despertaron").
No soy conformista, ni agachado. Soy alguien que reconoce que la podredumbre no es sólo del PRI o del IFE, es del País. Si, es bueno vigilar la elección, denunciar, reclamar, pero debe hacerse sin fanatismos y dentro del marco legal. No se puede buscar trabajar al margen de las instituciones y agarrarla por la libre sintiendose poseedores de la verdad absoulta y tratando al resto como ciegos aborregados. Eso ya lo hizo AMLO hace 6 años y miren lo que resultó. ¿revolución armada? Esas las ganan los que están mejor armados y entrenados, y ahi el narco llevaría la delantera.
Espero por el bien del País que prosperen las denuncias, la impugnación, pero más todavía, espero que independientemente de lo que resulte no se olvide a los millones de ciudadanos que empujaron a Peña hasta donde está. Mañana podrían empujar a otro PRInosaurio.
*Y lo entrecomillo porque fraude, tomando por ejemplo la definición de Jose Woldenberg (modificar, alterar, maquillar, los votos que se depositan en las urnas) no se demostró. Hubo en todo caso inequidad durante la campaña, y si acaso el resultado de la elección puede considerarse "no conclusivo" y repetirse la elección, pero no es lo mismo que fraude. http://noticias.terra.com.mx/mexico/jose-woldenberg-por-que-es-imposible-un-fraude,9591ca3a47ae7310VgnVCM20000099cceb0aRCRD.html
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